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Sábado, 17 Diciembre 2016 19:29

Recordando a los Shakers

  Por Eduardo Rivero
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La historia de Los Shakers, es una historia mitad uruguaya, mitad argentina, que los uruguayos recuerdan básicamente por un inmenso éxito de la mitad de la década del 60, el tema “Break it all”-”Rompan todo”-que hasta hoy sigue apareciendo en películas y spots publicitarios.

 

La historia de nuestros auténticos “Beatles uruguayos” es mucho más compleja y mucho más completa del modo en que la mayoría de los uruguayos la recuerdan y la banda, si bien tuvo su período inicial en los sesenta, tuvo luego diversas reencarnaciones, lo que le da un toque realmente muy especial a su trayectoria.

En los comienzos de los 60, florecía en Montevideo un movimiento de músicos de jazz muy potente, centrado básicamente en dos clubes: El Hot Club de Montevideo y la Peña del Jazz. En esos clubes, siendo aún prácticamente niños, los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso mostraban su maestría incomparable: Hugo en el piano y Osvaldo en la batería.

Alrededor de 1964, con su conquista del mercado norteamericano, The Beatles “le partieron la cabeza” también a los jóvenes uruguayos, entre los que estaban los ya muy entrenados y profesionales Hugo y Osvaldo quienes se abocaron, sin dejar al jazz, a la formación de una banda a imagen y semejanza de The Beatles, cantando en inglés pero no las canciones de Lennon y McCartney sino sus propios y magníficos temas.

Hugo y Osvaldo dejan piano y batería y se dedican a las guitarras, completando la banda con el bajista-y también excelente bandoneonista- Roberto “Pelín” Capobianco y el baterista Carlos “Caio” Vila.

Aoarecieron muy brevemente en el célebre programa televisivo “El show del Mediodía” y de inmediato se fueron a “hacer el verano” en Punta del Este cuando arrancaba 1965.

Hugo y Osvaldo tocaban jazz en el señorial ámbito del Hotel San Rafael y de allí marchaban en auto a toda velocidad para llegar a tiempo al parador I' Marangatú de la Playa Mansa para actuar con Los Shakers. La banda se convirtió en un impresionante suceso en la península y allí fueron “descubiertos” por el productor del sello Odeón de Buenos Aires Miguel Loubet quien sin demora les hizo firmar un contrato para grabar en Argentina, donde se radicaron sin dudarlo. Allí aparece “Rompan todo”, el éxito es masivo y se convierten, pese a ser uruguayos, en la banda de rock número uno de la Argentina sin discusión.

Influyen directamente en la generación emergente de rockeros jóvenes, quienes los idolatran. Entre ellos se encuentran nombres hoy legendarios del rock argentino como Litto Nebbia, Luis Alberto Spinetta y Charly García.

Litto Nebbia-hasta hoy-se convierte en coleccionista de todo el material del grupo, incluyendo rarezas que nadie recuerda-y que yo orgullosamente aún tengo en el vinilo original-como un extended play con las siguientes cuatro memorables y olvidadas canciones propias: “Don't Disturb”, “Let Me Go”, “Won't you please” y “It is Not Bad” .

Los Shakers graba tres álbumes maravillosos: “Los Shakers” de 1965, “Shakers for You” de 1966 y “La Conferencia Secreta del Toto's Bar” de 1968. En el segundo disco, el tema “Never never” se convierte en otro hit masivo. El tecer disco es altamente experimental y de algún modo una suerte de “Sargeant Pepper's Lonely Hearts Club Band” uruguayo.

Los Shakers tuvieron su base en Buenos Aires donde vivieron y tocaron en el circuito de bailes, la televisión y hasta el cine participando del film “Escala musical”, aunque permanentemente hicieron presentaciones en Montevideo, como una muy recordada encima del techo de un refugio peatonal en la Rambla de Pocitos.

En 1969 la banda ya no existía. Por contratos pendientes con la Odeón de Argentina, los hermanos Fattoruso grabaron el formidable disco “La bossa nova de Hugo y Osvaldo” hoy un ítem de colección inencontrable (y que por supuesto, yo orgullosamente tengo).

Al terminar esa grabación se radican en New York durante más de una década, dando forma, junto al también uruguayo “Ringo” Thielman al trío Opa, de gran prestigio en el competitivo y exigente ámbito del jazz norteamericano, con dos históricos álbumes: “Goldenwings” (1976) y “Magic Time” (1977).

El nombre “Shakers” fue utilizado, cabe señalarse, en 1971 por Pelín y Caio para grabar un disco en Brasil llamado “In the studio again” que pasó sin pena ni gloria.

Otra derivación de Los Shakers fue la formación, también en Brasil de un dúo integrado por Caio Vila junto a otro uruguayo con el nombre de “Face to face”. Lograron un señalado éixto con un disco simple cuya cara A fue muy difundida en Brasil y en el Río de la Plata. Un tema bellísimo tema muy en la línea de “Never never” llamado “Leave me alone.

En 1981 se produce el retorno a Uruguay de Hugo y Osvaldo, quienes junto a Ruben Rada y otros músicos locales graban “Otroshakers” en homenaje a su vieja banda aunque con una música bastante diferente.

El único reencuentro entre los cuatro Shakers originales se produce recién en el año 2005 con un disco llamado “Bonus Tracks” con una mezcla de temas en inglés y en español y presentaciones en ambas margenes del Plata, siendo especialmente recordada la masiva actuación en el Teatro de Verano de Montevideo.

Un nuevo reencuentro de esas características ya no será posible: Osvaldo Fattoruso murió en Montevideo en 2012 y tres años después lo hizo Roberto “Pelín” Capobianco en Río de Janeiro donde residía desde hacía décadas.

Con sus flequillos y sus botitas “beatle” pero sobre todo con su música fantástica, Los Shakers fueron nuestros Beatles uruguayos e influyeron sobre más de una generación de músicos de nuestro país y diría que también del cono sur, como lo prueba la devoción por su material que aún existe y las numerosas reedciones de su discografía. Me siento afortunado de haber crecido con su música y, con los años, de haber tenido el honor de conocerlos personalmente.

 

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