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Viernes, 16 Septiembre 2016 02:03

Una leyenda uruguaya llamada Rada

  Por Eduardo Rivero
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En el Olimpo de los héroes nacionales, junto a José Gervasio Artigas, Juan Antonio Lavalleja, Fructuoso Rivera, José Batlle y Ordoñez o Aparicio Saravia, se encuentran los héroes deportivos como Obdulio Varela, José Nazazzi y el más nuevito de todos, Luis Suárez, y héroes culturales como Joaquín Torres García, Juan Zorilla de San Martín, José Enrique Rodó, Delmira Agustina, Juana de Ibarbourou, Horacio Quiroga, Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti y Eduardo Galeano. Y también, los héroes de la música popular como Carlos Gardel, Julio Sosa, Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, José Carbajal “El Sabalero”, Los Olimareños y Jaime Roos. Y, por supuesto, y en destacadísimo lugar el enorme Rubén Rada.

El popularísimo “Negro” Rada forma parte de la identidad nacional, al punto que no es posible concebir al Uruguay del último medio siglo sin su presencia, su simpatía, su humor, su portentosa voz y su talento de compositor.

 

Totalmente autodidacta por imperio de las circunstancia-lo humilde de su cuna-desarrolló a puro talento y carisma una impresionante carrera en lo nacional, con una proyección fuera de fronteras que muy pocos han logrado.

Nació el 16 de julio de 1943, en el corazón de los barrios Sur y Palermo, y se crió sin padre y prácticamente sin otra educación que la vareliana escuela primaria que ni siquiera finalizó.

A los 10 años, su fenomenal talento musical ya lo llevó a formar parte de la clásica comparsa “Morenada”. Como a esa edad ya era más bien grandote y calzaba 43, su primer sobrenombre fue “Zapatito”.

A los 15 formaba parte de la legendaria murga “La Nueva Milonga” y paralelamente de la recordada orquesta de salsa y candombe “Cubanacán” dirigida por Pedro Ferreira, a quien Rada señala como su “maestro de candombe”.

A los 17, la gran popularidad que tenía el jazz en nuestro país, y una destacadísima generación de intérpretes jóvenes de esa corriente lo llevó a formar parte del grupo Los Hot Blowers, nacidos en una institución señera como el Hot Club de Montevideo. En ese grupo, y actuando con el curioso nombre artístico de Richie Silver, compartió escenarios y estudios de grabación con el pianista Paco Mañosa, el contrabajista Federico García Vigil-luego director de la orquesta sinfónica del SODRE-el trompetista Daniel “Bachicha” Lencina, los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso, pianista y baterista respectivamente, y un trombonista joven, también humorista, de origen argentino llamado Cacho de la Cruz.

Poco después, y en estrecha colaboración con el gran guitarrista Eduardo Mateo, es parte esencial del grupo El Kinto, pionero en la fusión de candombe con rock, y grupo justamente señalado como un auténtico mojón en el camino en la trayectoria de Rada pero también en el desarrollo de una corriente de rock auténticamente uruguaya con fuerte acento en la modernización del género candombe.

A través de “Discodromo Show”, programa televisivo dominguero de canal 12 conducido por Rubén Castillo, el público descubre a El Kinto y a su talentoso y personalísimo vocalista principal.

Su carrera como solista arranca en 1969 con un long play para el sello Sondor con arreglos del notable pianista Manolo Guardia, donde se incluye uno de sus mayores éxitos-sino el mayor de todos-llamado “Las Manzanas”, que lo posiciona como una figura de inmensa popularidad en un camino que no tendría retorno de cara a la aceptación del público.

El estribillo “Si te gusta comer manzanas/son más frescas por la mañana” forma parte de la historia de nuestra música popular.

Rada ya entonces componía sus canciones sencillas pero capaces de tocar el alma de los uruguayos, sin saber escribir ni leer música, a pura “oreja”, y sin saber dominar otro instrumento que los tambores.

En los años 70, y tras integrar la exitosísima banda “Tótem”, donde participó en sus dos primeros ábumes, “Tótem” y “Descarga”, con temas suyos enormemente populares como “Dedos”, “Biafra” , “Negro” o “Heloisa”, vivió durante un par de años en los Estados Unidos, llegando a grabar con el Opa trío de los hermanos Fattoruso, en el segundo álbum de ese grupo, el excepcional “Magic Time”, de notable recepción por parte de la crítica norteamericana especializada en jazz.

También vivió en México, Perú y Argentina.

En los años 80 disfrutó de un período de gran éxito artístico al radicarse en Buenos Aires donde hasta hoy es una figura querida y respetada.

Vuelto al Uruguay, recuperó de inmediato su condición de ídolo popular que mantiene intacta hasta el presente. Pese a sus 73 años de edad, sigue trabajando incansablemente, viajando por el mundo y apuntalando la carrrera de sus tres hijos músicos, Lucila, Matías y Julieta, esta última una notable y premiada cantante de gran predicamento también en la Argentina.

Rada no sólo es un enorme talento como intuitivo autor, sino, por sobre todas las cosas, un prodigio vocal, con un registro medio aterciopelado y fuertemente melódico, y un arsenal de asombrosos malabarismos vocales para ornamentar debidamente sus interpretaciones, que lo convierten en un cantante único en el marco de la música popular uruguaya

Su discografía es abudantísima, con más de 40 discos larga duración.

Tras el exitoso “Rada” de 1969, entre otros ha editado los recordados “SOS” (1975), “Radeces” (1977)“La Banda” (1979), “En familia” (1982) “Adar Nebur” (1984), “La yapla mata” (1985), “Terapia de murga” (1991), “Montevideo” grabado en New York City en 1995, “Black” (|1998), “Rada para niños” (1999), el exitosísimo a nivel local e internacional “Quien va a cantar” (2000) que incluye el mega-hit “Cha-cha muchacha”, “Alegre caballero” (2002), “Richie Silver” (2006), “Bailongo” (2008) vendido en la red de cobranzas Abitab, inaugurando una nueva modalidad de marketing ante la notoria baja de venta en las disquerías, “Confidence-Rada instrumental” (2011) y “Tango, murga y candombe” (2014).

Además de cantante, el siempre polifacético Rada ha sido actor cómico, dada la gracia intuitiva que siempre mostró en los escenarios, participando ya a fines de los años 60 en el hoy legendario programa televisivo de Canal 12 “El show del mediodía” junto a Cacho de la Cruz y Alejandro Trotta. Asimismo ha sido actor de teleteatros en Argentina, como el exitoso “Gasoleros” protagonizado por los notables actores Mercedes Morán y Juan Leyrado.

Mick Jagger de The Rolling Stones lo ha distinguido visitándolo en su casa del Barrio Sur y se ha confirmado que imagenes de esa reunión van a ser incluidas en el domcumental de la reciente gira de la legendaria banda británica por Sudamérica.

Acaba de editarse un disco en homenaje a Rada, a cargo de un trío de excelentes músicos acompañantes suyos a lo largo de su carrera, con el título “The Rada's Old Boys”.

Sin la menor duda, el día en que Rada no esté, el Uruguay en el que crecimos no va a ser el mismo. Larga vida, entonces, al gran Rubén Rada.

 

 

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