DICIEMBRE 2009

EL CÍRCULO:

Documental sobre la vida del tupamaro

             Henry Engler fue exhibida en New York

Por Solveig Gurgitano

Nota dedicada a la madre de Henry Engler:

“Todas las madres estuvimos contigo, esperando, bajo la lluvia, madre coraje.”

 

El ser humano es el único animal que vuelve sobre sus pasos, sus acciones y su pasado con un criterio reflexivo y además, tiene la capacidad de reconstruirse: en esta idea descansa toda la película. Henry Engler fue uno de los ‘rehenes’ de la dictadura uruguaya, lo que le significó haber estado sometido a condiciones infrahumanas, con extensísimos períodos de aislamiento total del mundo y las personas, recluído en pozos o celdas de mínimas proporciones, sin cuidado médico y muy pobre o escasísima alimentación.  Lo más desgarrador: fue brutal  y sistemáticamente  torturado. Cuando Henry Engler aparece en el film caminando por su Paysandú natal, por su altura y tamaño físico da la sensación de ser un ‘ultratón’: un robot gigante que hubiera sobrevivido a una lluvia de balas, para después levantarse y seguir andando. En alguna medida Henry vivió algo muy parecido a una descarga de pólvora, granadas y dinamita, que –curiosamente y de eso se trata el film- no pudo con su vida, con su inteligencia volcada al campo de la investigación médica, ni con sus dotes de líder, ni con su muy particular y especial personalidad. “Lo que más nos interesó fue analizar la capacidad del ser humano de superar las situaciones más difíciles, salir adelante pese a todo y volver a la vida”, declaró el director del documental al final de la proyección, José Pedro Charlo, que llegó de visita a New York acompañando a su obra. La documental, como no siempre se logra en esta categoría o género fílmico, presenta ‘relatos’ que provocan la capacidad de imaginación del espectador y lo dejan ávido de escenas, como si a partir de lo narrado podrían nacer otros films, esta vez de ficción pero basados en hechos reales. Henry vuelve al bar donde fue capturado, hoy convertido en una especie de bazar o farmacia, ingresa por los caminos de la memoria acompañado de otro tupamaro (‘El gallego’) quien también fuera detenido en esa oportunidad. “Aquí estaba el baño”, dice Henry agregando: “Sí, estoy seguro, hay un baño ahí, no es cierto?”, le pregunta Henry al empleado, un muchacho muy joven que los mira asombrados, sin poder creer que estos hombres hayan podido vivir lo que están contando: la cita ‘sediciosa’,  tiros,  gritos, y terminar con las botas de los militares pisándolos, apretándolos contra el piso, mientras Lozano empezaba a desangrarse. La película no podía empezar de mejor manera, una carta de la madre de Henry al general de turno en la que sin implorar y con una caligrafía casi perfecta, hermosamente maternal y femenina, pide que las condiciones de su hijo en la cárcel sean respetadas, con el pedido implícito de poder verlo, porque además es víspera de Navidad. “Una vez, recuerda la hermana de Henry, mamá fue a visitarlo, ese día cancelaron las visitas como siempre hacían a último momento". "Entonces ella estuvo horas y horas parada afuera mientras llovía, esperando  ver a su hijo, a Henry”. La proyección poética más importante del film y de nuevo, se da esa escena que sin estar, está, porque el espectador del film la construye e instala en su corazón y en su mente. El film lleva a Henry a desandar los caminos del pasado: recorriendo cuarteles donde estuvo recluído y encontrándose con los otros rehenes que narran como pudieron sobrevivir ‘a su manera’, sin perder humanidad, valores y principios. La locura para muchos fue el precio, para Henry también. Henry se enloqueció: escuchó voces, vio imágenes ‘de otros mundos’ y deambuló con la mirada vacía y perdida, mientras como toda terapia se le recetaba mirar “el fondo de un aljibe” Perdió la capacidad de la risa, tal como lo recordaba su madre en la carta mencionada más arriba: ”Porque mi hijo fue un niño feliz”.

Una locura que se nutrió mucho de su inteligencia casi ‘anormal’,desmedida, con la que construyó pensamientos con los que logra (en alguna medida) sobrellevar la terrible realidad del cautiverio, para eufórico decir “lo hice”, después de recibir una golpiza terrible de un verdugo karateca y militar uruguayo. Henry Engler es un hombre que volvió de la locura, un uruguayo, ex-guerrillero, un científico respetado especializado en Alzheimer y que según se dice, estuvo a punto de recibir el Premio Nobel de Medicina en el año 2002. Henry: un oso con corazón de miel que hoy vive en Suecia en un pueblito muy lindo, corta leña para el hogar antes de salir a caminar con la mujer que se casó “porque se enamoró”. Después de todo lo vivido la vida le reservó y lo premió con el mejor de los milagros: el amor. 

AGRADECIMIENTO

Queremos resaltar el rol del Museo del barrio que recibió a todos con mucha calidez y eficiencia, a sala llena. Su personal, al final de la proyección, realizó una excelente supervisación de preguntas-respuestas sobre la documental que contó con la participación del público y del director, José Pedro  Charlo. También se destacó, antes de la proyección del film, el exquisito espectáculo musical a cargo de los artistas uruguayos Sabrina Lastman y Oscar Vallejo. Recitado y canto delicadamente logrado con temas de autores nacionales. El histrionismo en la ejecución de la guitarra por parte de Oscar Vallejo es y será siempre un placer para los sentidos, un ejecutante de primera clase que los uruguayos por estos lares tendríamos que aprender a conocer, a respetar y apreciar mucho más. Felicitaciones a nuestros artistas y profundo agradecimiento al Museo del Barrio:  Que se repita!

Oscar Vallejo y Sabrina Lastman

 

José Pedro Charlo

José Pedro Charlo es un productor y director uruguayo, además de dirigir y producir films (fundamentalmente documentales), ha dirigido series televisivas, a destacar: ‘Memorias de lucha, de trabajo y de trabajadores’. Se desempeñó como presidente de la Comisión Directiva de la Asociación de Productores y Realizadores de Cine y Audiovisual del Uruguay (2007-2008). Ha integrado jurado de festivales internacionales de cine. Junto a ICAU y Fondo de Fomento, tiene hasta la fecha un activo rol en la elaboración y aprobación, así como en la coordinación de la 1ª ley de cine de Uruguay. Su último largometraje y documental como productor y director titulado ‘El almanaque’, se encuentra en sus últimas etapas, el film será estrenado en marzo del 2010, una muestra o adelanto del mismo fue presentado en New York durante su visita.

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FICHA DE LA PELICULA

‘El círculo’, dirigida por José Pedro Charlo y Aldo Garay

Es una co-producción de Memoria-Sociedad y Guazumedia (Uruguay), con La Morocha (Argentina) y Parox Film (Chile) Cuenta con co-producción de Ibermedia.

Ha recibido varias distinciones:

2008  Jornada de cinema de Bahía, Brasil, Mejor documental, Mejor dirección, Mejor guión y Mejor música.

2008  Festival de Cine Latinoamericano, Trieste-Italia, Mejor película.

2008  Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana-Cuba, premio Telesur a Mejor documental.

2009  Festival Documental Santiago Álvarez, Santiago de Cuba, 1er. Premio Mejor película y Mejor dirección. FIPRESCI, críticos del Uruguay la nombraron mejor documental del año.

 

 

 


 
 
 

 

 
 
 
 

 

 
 
 
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