Últimos Editoriales
18/12/2011 - 17:37 Felices Fiestas y Próspero 2012
Queridos amigos lectores, auspiciantes y colaboradores.
Una vez más, al acabar el año en curso, hacemos (internamente) un balance de lo hecho, de lo que no pudimos hacer, de lo que pudimos y debimos hacer mejor, y de lo que nos queda para hacer el mes y el año próximo.
15/11/2011 - 20:41 La Educación y la Sociedad
Sobre este tema ya hemos escrito muchas veces en estas páginas. Es uno de los varios temas que se repiten no solo en los comentarios sobre el estado de la sociedad y su proyección al futuro, sino también en la importancia que tienen desde el punto de vista de cada individuo.
19/11/2010 - 01:11 Que podemos esperar de los Republicanos en materia de Inmigración
Luego de las recientes elecciones, donde los demócratas perdieron el control de la Cámara de Representantes, llegan a la escena política un número de nuevos Representantes Nacionales, en su mayoría con una agenda contraria a otorgar soluciones o remedios a la situación de los millones de Inmigrantes indocumentados que viven en este país.
18/04/2011 - 23:39 Nuestro Aniversario, Nuestra Historia
El periódico Banda Oriental, está cumpliendo 18 años, año que también, lleno de júbilo y múltiples celebraciones dentro y fuera de nuestro país, recordamos los 200 años del nacimiento de la Revolución Oriental que dio inicio el 28 de febrero de 1811 con el “Grito de Asencio”.
18/03/2011 - 22:19 Solución al problema de los Visa Waivers
Habiendo escrito sobre este tema en tres oportunidades, podemos ahora informar que finalmente se encontró una solución favorable al problema de los “visa waivers”, o sea los extranjeros que entraron al país bajo el plan piloto conocido como “Visa Waiver”, que no requería solicitar una visa en el consulado de los EEUU, en el país de origen, antes de viajar a este país.
La Educación y la Sociedad
por Banda OrientalSobre este tema ya hemos escrito muchas veces en estas páginas. Es uno de los varios temas que se repiten no solo en los comentarios sobre el estado de la sociedad y su proyección al futuro, sino también en la importancia que tienen desde el punto de vista de cada individuo.
Invariablemente a los jóvenes (y no tan jóvenes) que pasan por nuestro estudio, sobre todo quienes vienen de otros países a radicarse (en muchos casos a comenzar su vida productiva) en este país, le damos 3 consejos:
- Que traten por todos los medios legales posibles de arreglar su situación inmigratoria;
- Que aprendan el idioma inglés; y
- Que aprendan o perfeccionen algún conocimiento técnico o profesional que les permita diferenciarse y poder
ofrecer en el mercado de trabajo algo superior a lo que ofrece esa enorme masa de trabajadores que desde todas partes del mundo vienen a este país, considerado durante tanto tiempo la meca en materia de libertad y oportunidad.
No es del caso aquí discutir si continúa siéndolo, teniendo en cuenta por un lado la situación de la economía y por otro lado como, por justificaciones de seguridad pública se han ido limitando gradualmente las libertades individuales, sobre todo en lo que afecta a los inmigrantes, ya sean documentados o no.
Lo que si creemos que es indiscutible es que la educación sigue siendo el principal factor de movilidad social, o sea, el factor que permite que una persona de origen pobre pueda elevarse a la clase media o aun a la clase alta, con lo que ello conlleva en cuanto a sus finanzas, su nivel de vida, y sobre todo lo que esa persona podrá aportar a su entorno familiar.
Es un ejemplo repetido en ese sentido, que cuando en una familia pobre uno de sus miembros (normalmente con grandes esfuerzos) mejora su status social, normalmente sus hijos y nietos disfrutaran (más fácilmente) de los beneficios de una mayor educación, mejores oportunidades, y que en general, esos individuos no vuelven a ser pobres, sino que se mantienen en la clase media o continúan mejorando aun más su situación y la de sus hijos.
Tampoco es claro que el estudio sea el único camino (el deporte, el talento artístico, la buena fortuna son alternativas, aunque de eficacia solo en casos excepcionales), pero resulta ser en la mayoría de los casos un camino lento pero casi seguro, al éxito.
Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, el estudio, que como era previsible se ha transformado en este país en una industria, se ha convertido en un gigante con 2 caras, una buena y otra mala.
La cara buena de la educación es de su esencia, preparación de niños, jóvenes y mayores para los desafíos cada vez más difíciles de una sociedad mucho más compleja y globalizada de la que nosotros vivimos de niños.
La cara mala de esta enorme industria es que con el paso de los años ha caído la calidad de la educación, sobre todo la básica, escolar y liceal, y sobre todo en relación con otros países que en comparaciones internacionales se colocan muy por encima de los Estado Unidos. Además, la enseñanza superior, que en los niveles de alta calidad es casi exclusivamente ofrecida por universidades privadas, ha sufrido aumentos en sus costos que nos hacen recordar a la industria farmacéutica o a los salarios de los atletas profesionales.
A la hora de pagar los altísimos costos de estos estudios superiores, la gran mayoría de los estudiantes o sus familias no pueden afrontarlos y aparecen entonces tanto agencias estatales como particulares (casi siempre respaldadas por el estado) que prestan a los estudiantes los fondos para poder estudiar.
Muchas veces los jóvenes, entusiasmados por haber sido aceptados a una de las Universidades de elite, se endeudan en sumas enormes para completar sus estudios.
Para agravamiento de su situación y complicación de su futuro, muchos jóvenes terminan con deudas astronómicas y diplomas en carreras que luego no los ubicaran en empleos que les permitan pagar sus prestamos estudiantiles.
Ha habido aquí algo parecido a lo que ocurrió con la burbuja inmobiliaria, donde las universidades ayudaban a muchos estudiantes a obtener prestamos enormes para pagar carreras que o bien no tienen demanda en el Mercado laboral, o bien los conducen a ocupaciones que luego no pagan lo suficiente para recuperar o pagar la inversión que (a través de endeudamiento) el estudiante, o sus padres, han hecho en su carrera.
Muchos de los jóvenes llamados ”Indignados”(o que en este país se les llama “Occupy Wall Street”) están en esa situación, y ello debería ser una lección para los adolescentes que están en vías de elegir en que Universidad y que carrera van a estudiar.
Probablemente también debe esto llevar a los padres a participar más activamente con sus hijos cuando estos planean su carrera universitaria. Muchas veces decir un “NO” a tiempo ahorra a los padres, y a sus hijos, muchos dolores de cabeza en el futuro.
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