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AGOSTO
2010
Todo un éxito fue el 1er. Desfile
Uruguayo en los EE.UU.
  
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Era algo que
los uruguayos llevamos en la lista del ‘debemos tener’ por
muchísimo tiempo, algo así como una figurita difícil que nunca
podíamos pegar en el álbum de nuestra historia oficial en los
Estados Unidos. Año tras año, década tras década, vimos con
alegría a muchas colectividades hispanas tener su desfile
propio, desplegar su cultura y coronar a sus reinas, hasta que
por fin un grupo de hombres y mujeres dejaron de soñar y se
decidieron a construir una idea que era preciso (y urgente)
llevar a la práctica: el Primer Desfile Uruguayo. No fue fácil,
como todo plan o proyecto cuando nace, sus creadores vivieron
dificultades y contratiempos, porque así acontece con todas
las obras de la humanidad, aquellas que son llamadas a dejar
una marca en la sensibilidad del pueblo. La comisión creada
para tales fines realizó un trabajo titánico, justo es
reconocerlo, con escalones que se subieron y se bajaron
durante la marcha del plan, pero siempre predominó la idea de
no claudicar y seguir adelante. Contó a favor con un momento
anímico muy especial de los uruguayos: la buena actuación
desplegada por la selección celeste en Sudáfrica, dio lugar a
una colectividad segura de sí misma, que posee en la
actualidad una autoestima alta. El sentimiento de pertenecer a
una nacionalidad triunfadora, estuvieron a flor de piel y le
dio al desfile espectadores felices y entusiasmados, que con
cámaras fotográficas y filmadoras en mano, se mostraban
notoriamente emocionados. Así se pudo comprobar por la gran
cantidad de camisetas celestes, una forma de plasmar en la
vestimenta, el deseo de prolongar un festejo futbolístico que
los uruguayos no quieren olvidar. El desfile se inició y se
desarrolló como estuvo planeado, hubo un orden previamente
establecido que se respetó a raja tabla. Comenzó con las
autoridades consulares que desfilaron de pie, seguidos por el
carruaje de la reina y sus princesas, donde además se
destacaron los acordes de La Unica. Desfilaron: El Gran
Mariscal Sr. Agustín Nantes, el Consulado uruguayo en New
York, Departamento 20, Radio Mundos, Casa Uruguay, Uruguay
Candombe, Ensueño Lubolo, Lonjas de Long Island, La Escuelita,
Tronar Celeste, Acuarelas del Candombe, Acuarelitas, Macú,
Traficantes de Febrero, La Klandestina, La Unica, Sergio Borda
con sus compañeros bomberos de Elizabeth, el grupo folclórico
El Hornero y los caballos montados de la familia Colón,
puertorriqueños de Paterson que generosamente y con orgullo se
vistieron de gauchos y flamearon banderas, dando al desfile un
toque de patriada artiguista, de festejo patriótico. También
dijo presente ROU Bakery y Banda Oriental. Entre el público
pudimos apreciar a muchas personas muy queridas de la
comunidad, como Carlos García, el conocido Daniel ‘Tatita’
Márquez, Nell Wells, reconocido percusionista, Monseñor del
Castillo, Consejal José González, Cr. Rene González Cr.
Walter Calcagno y Sra, Dra. Jeannette Grauer, Dra. María Noel
Jure y muchos más. Los grupos lubolos fueron, sin duda, el
despliegue carnavelero por excelencia, no solo por la valentía
del repique ininterrumpido durante todas las cuadras que
abarcó el desfile, una exigencia física impresionante que
simultáneamente llevó a cabo el cuerpo de baile, compuesto por
mujeres, hombres y niños, en una tarde de mucho calor, en la
que todos siguieron el ritmo sin desfallecer. Al final del
recorrido, los organizadores del evento instalaron una carpa,
donde personalidades destacadas, la Reina, su corte y
público en general, recibieron con aplausos al desfile, el que
fue transmitido en vivo y en directo por Radio Mundos. Desde
las páginas de Banda Oriental nos queda decirles a los
organizadores del 1er. Desfile Uruguayo en los Estados Unidos:
misión cumplida, felicitaciones. Nuestro más sincero deseo que
el próximo año, nos tenga a todos los uruguayos unidos y
felices, inspirados en el amor incondicional a nuestro Uruguay
y a nuestra cultura, la que nunca olvidamos y llevamos en lo
más profundo de nuestros corazones. Este esperado
acontecimiento tuvo lugar el pasado 7 de agosto en la ciudad
de Elizabeth, NJ, lugar que ha visto nacer y crecer la
comunidad uruguaya más grande en la costa este de los Estados
Unidos.
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