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MAYO 2008
UNA GAROTA CINCUENTONA
Por Fabiana Frayssinet (IPS)

La "Garota de Ipanema" Helo Pinheiro junto a
su hija Ticiane
No
se sabe a ciencia cierta cuándo y cómo nació, pero para todos
los efectos, la bossa nova brasileña festeja este año su medio
siglo: cinco décadas de ese canto quedo y ese leve zigzaguear
de caderas que recorrieron el mundo.
Ese estilo inconfundible fue plasmado en
la “Garota de Ipanema” (Muchacha de Ipanema), célebre canción
de Vinicius de Moraes y Tom Jobim.
Oficialmente se reconoce como primera expresión de la bossa
nova a otro tema no menos famoso, “Chega de saudade” (Basta de
añoranza) de João Gilberto, lanzado en disco en marzo de 1958.
Al músico Roberto Menescal le gusta
contar una historia que delata a quien quizás fue el crítico
con menos visión de la historia de la música de Brasil,
Alfredo Barros, que en un programa de televisión rompió frente
a cámaras el disco de Gilberto “para mostrar que era una
porquería”. Barros no fue el único
detractor del que es hoy el género más famoso de Brasil,
afirma Marescal, que equipara a la bossa nova, “embajadora de
este país”, al rock de Gran Bretaña y al jazz de Estados
Unidos. “Aquello fue una locura. A
algunos les parecía fantástico y a otros el fin del mundo”,
recuerda.

Vinicius de Moraes autor de una
de las 10 canciones más famosas del mundo
Como
para toda conversación sobre bossa nova hay un verso del poeta
Vinicius (De Moraes), la cantante Leny Andrade gusta agregar:
“qué sería de la vida con tanto desencuentro. Vamos a tratar
de encontrarnos”. Y finalmente las
opiniones se encontraron y fueron unánimes. Hoy la bossa nova,
abordada hasta por Frank Sinatra, es un género “que uno
escucha en todo el mundo”, según el músico y maestro Oscar
Castro-Neves. “Es nuestro mejor
diplomático”, asegura. Pero el
productor musical Luiz Carlos Miele es quien retrata con más
humor esa propagación de la bossa nova.
Miele es uno de los organizadores del
show “Bossa Nova 50”, que a inicios de marzo se llevó a cabo
en la carioca playa de Ipanema. Después de Brasil, el
espectáculo irá a Nueva York, Tokio, Miami y hasta Kazajstán.
“¿Qué vamos a hacer en Kazajstán? No
tengo la menor idea”, pregunta y se responde Miele, luego de
tararear en la supuesta lengua de ese país una nueva versión
de “Garota de Ipanema”. Carlos
Lyra, otro compositor e intérprete de bossa nova, niega que el
género fuera parte de un “movimiento”.
“Un movimiento necesita de un manifiesto
y la bossa nova no lo tiene, fue una cosa más espontánea,
nunca fue como el tropicalismo. Nosotros queríamos simplemente
expresarnos”, afirma.

Tom Jobin autor de la célebre
y mágica melodía de Garota de Ipanema.
Lyra
recuerda que el nombre bossa nova surgió por acaso, durante un
show en un club judío de Río de Janeiro.
“Allí había un tipo, con un innegable
talento para la publicidad, que cuando hizo el cartel puso que
se presentaba ‘el grupo bossa nova’. ¿Qué es eso?, le pregunte.
Es un nombre que inventé para ustedes porque no sabía qué
poner”. A diferencia de otros géneros musicales de Brasil, la
bossa nova surgió de una “generación de jóvenes de clase
media, de Río de Janeiro y de Copacabana”, afirma Lyra.
“Allí, esos jóvenes como yo comenzamos a
encontrarnos para hacer música e intercambiar ideas, y surgió
esta música que tiene un poder indiscutible de comunicación.
Todo el mundo hoy la canta”, dice.
Para Fernanda Takai, joven integrante del grupo de rock Pato
Fu, la bossa nova tiene “la gran capacidad de atravesar
fronteras, sin fecha, y siempre renovándose a través de nuevos
intérpretes”. Ella misma es parte
de la nueva generación que hoy reedita temas de la bossa nova,
a despecho de algunos “ortodoxos” del género que, como en el
tango del Río de la Plata, se resisten a la presencia de “intrusos”.
Pero, como dice Miele, la renovación
llega al punto de que hoy, con las grandes producciones
musicales, “no se necesita ni de un músico en la grabación. A
veces hasta el intérprete molesta y es mejor grabar sin él. |
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