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Home Salud Decídete
Domingo, 19 Febrero 2017 23:18

De muros y protestas…

Queridos papis, hace mucho que no les sonrío, ni les miro a los ojos como en viejos tiempos idos. Quiero que sepan que como pequeño crío me siento algo confundido.

Sábado, 17 Diciembre 2016 20:11

El paraguas

Hoy es un día de lluvia y tengo muchas compras por hacer. Listas interminables de regalos, papeles para envoltorios y alimentos, velas aromáticas, música navideña, y tarjetas de fin de año a ser enviadas. Un día como tantos otros en Diciembre, mi mes preferido para dar y recibir. El mes de invitados, abrazos y buena comida.

Viernes, 18 Noviembre 2016 20:01

Cuando estamos reunidos

Es tiempo de dar gracias por las cosas que fueron y por las que serán a su debido tiempo. Es tiempo de mirar al lucero como si éste fuese el eco de nuestro corazón latiendo.

Jueves, 08 Septiembre 2016 19:35

Mi Esencia

A menudo me pregunto: ¿Qué ven los demás cuando me miran a los ojos? ¿Qué estoy irradiando? ¿Qué sentimientos tengo en mi para compartir con ellos? Deseo que esto sea lo mejor de mi, un mar de paz y armonía. Tranquilidad y honestidad, simpleza y cariño. Un eterno amor incondicional. Para poder transmitir estos sentimientos debo de encontrarlos en mi primeramente, debo prepararme haciendo limpieza en mi ser. Comenzando por mi cuerpo, al que una alimentación sana, balanceada y orgánica de frutas frescas, cereales y nueces, verduras y mucho agua, le permitirán funcionar adecuadamente. Una tranquila caminata, le limpiaran de las impurezas que con los años de dieta inadecuada y malas costumbres ha acumulado. Siguiendo con mi mente, la cual en verdad que se merece un buen descanso. Demasiadas listas de cosas para hacer, demasiados problemas por resolver, demasiados reproches y dolencias. Para tranquilizar mi mente también el paseo diario es muy regenerador. Durante estas peregrinaciones diarias me voy recordando una y otra vez en forma de mantra: “gracias, todo está bien y mejorando, gracias” para cuando regreso a casa, mi ser esta calmo y continua como de costumbre admirando lo bello y lo bueno. También escuchando música alegre, bailando y cantando al compás de las armoniosas melodías hace que mi mente se sosiegue. Luego, unos minutos de meditación para acentuar mi conexión con mi ser superior, tiene el efecto tranquilizante de una lluvia suave de verano en mi piel. Meditar ayuda a que mi alma se purifique, conectándose con la fuente de toda vida. Por último, mis actos cotidianos han de tener como base fundamental mis más altos principios de honestidad, compasión y respeto.

Jueves, 21 Julio 2016 19:28

La alegría no se compra

Hoy mientras admiro las plantas en la huerta, preparo dos bouquet de flores para perfumar y decorar el hogar. Margaritas, salvias y hortensias, rosas, geranios y helecho plumoso. ¡Este verano, hasta ahora, ha sido espectacular! y el jardín me ha dado mucho placer. Aquí, en el fondo de casa, es donde me encontrarás cada mañana regando descalza, mis amadas plantas. Podando, sembrando o jugando con mis dos perros, a “quien espanta mas rápido a las ardillas”. Me siento enamorada de cada pimpollo, cada nuevo nido, cada atardecer. Mi gratitud por este momento es infinita.

Lunes, 20 Junio 2016 17:12

Gracias Querido Viejo

Caminando río arriba, vos y tus chicos, en busca de aventuras, pajaritos y grillos. Arriba en las montañas eras nuestro guía, nuestro protector y el que más reía. Creabas senderos donde no los había. Nos mostrabas las maravillas que el día ofrecía. Cuando cruzar el río había, tu ubicabas las piedras que nos ayudarían y con tu gran fortaleza nos levantabas como si nada y saltabas de piedra en piedra hasta la otra orilla, todos a salvo llegaban. Juntos nos sentábamos a la margen del río, mirando los peses que tu con tus silbidos y manos en alto “llamabas” y como por arte de magia, ahí estaban.

¡Qué aventura era el escuchar tus historias! al lado de un gran fogón, ya cayendo el sol. Al día siguiente todo comenzaba nuevamente: Nos ponías un sombrero a cada uno y nos dabas unos cuantos consejos de montaña, antes de emprender la gran escalada. Todos tus nenes de las manitos íbamos siguiéndote entre los montes, para llegar nuevamente al mágico río y sus olores, sus colores…al río que hoy sigue estando cristalino, al igual que estos recuerdos de mi niñez a tu lado, viejo mío.

Nos enseñabas como preparar una fogata, como levantar una carpa y cuando callar para escuchar la serenata, de los bosques que hablan. Inventabas canciones sobre la marcha y tus nenes caminábamos siguiendo el ritmo de tu silbido, por los senderos… buscando el río. Nos mostrabas cuan inteligente es la madre naturaleza y cuan frágil puede ser, si nos olvidamos de apagar el fuego de la fogata, antes de seguir el camino. Nos decías que todo montañista debe saber empacar liviano, llevar solo lo necesario. “La mochila es un accesorio, lo importante no esta en ella, lo importante lo llevamos dentro nuestro” Decías.

Una tarde regresando de expedición, nos envolvió una gran tormenta y vos, con suma tranquilidad y una sonrisa alentadora nos decías: “No se preocupen chicos que este temporal pronto pasará. Disfrutemos de la lluvia y del viento. Tiremos lo que esta demás en nuestro cargamento” Nos diste una varilla de palos secos a cada uno de tus hijos y nos enseñaste que “siempre es bueno tener un buen soporte, por si perdemos el equilibrio” decías… “tenemos que ver a donde pisamos, pero nunca olvidar hacia donde vamos” y como patitos siguiendo a su papá pato, te seguimos sin temor alguno, chapoteando de charco en charco en el medio del temporal. Jugando aprendíamos sobre la vida y sus ratos buenos y no tan buenos.

En una de aquellas inolvidables excursiones, en una calurosa tarde de verano, nos enseñaste a hacer un embalse en un pequeño riachuelo. Apilando piedra sobre piedra logramos hacer un dique en miniatura… y nos decías: “cuanto más piedras están juntas, más caudal se acumula, es igual cuando la gente se junta. Al igual que las piedras que acumulamos en el arroyo, que juntas pueden lograr mucho, es mas fácil cruzar el río cuando nos damos apoyo”. En las noches claras de luna llena, nos preguntabas ¿Cuantas estrellas pueden contar esta noche? Y pasábamos mucho tiempo jugando a quien contaba más estrellas; todos tirados en el piso, punteando con nuestros deditos a cada estrella en esas noches…allá en las sierras.

Han pasado muchos años desde entonces, mas aquellos recuerdos me alientan día a día. Me inspiran a guiar a otros, como vos lo hiciste con nosotros. Amado padre, quiero que sepas que tus enseñanzas, simples y profundas, crearon un embalse en mi alma. Ellas seguirán vivas en otros niños… en otros ojos hambrientos de aventura; como lo fueron los míos en aquella niñez tan mágica y pura. Gracias querido viejo.

Feliz Día del Padre a todo aquel que enseña a contar las estrellas.

Monica Elena
www.monicaelena.com

 

Miércoles, 18 Mayo 2016 17:13

Mamá del alma

Geranios en flor, plantados hace añares con mucho amor. Claveles, cactus y reina mora, colorean el pequeño jardín que mamá con cuidado poda. Una selva en miniatura, que con empeño y dedicación ella adora. Sus plantas son una extensión de su alma, las flores sus abrazos y carcajadas. Aunque mamá siempre esta atareada, como una hormiga que nunca descansa, siempre encuentra tiempo para hablarle a sus plantas y mientras las riega… también les canta.

Miércoles, 20 Abril 2016 21:19

Primavera

Desde hace unos dos años tengo el privilegio de alojar, en mi jardín, a una pareja de pajaritos (Zorzales pechirrojo o también conocidos como Robin Americano) Cada primavera llegan desde el estado de Florida, donde pasan el invierno. Sin prisa y sin pausa comienzan a construir su nido en algún lugar resguardado del viento, la lluvia y animales salvajes, en el fondo de casa.

Viernes, 19 Febrero 2016 22:51

Recordando el amor

En este mes del amor me siento inundada de recuerdos que hicieron historia en mi corazón. Aquellos eventos que al pasar los años, me fueron enseñando lo que realmente significa para mi, el amor. Cuando era niña, lo percibía con ojos más puros y algunas cosas se gravaron más que otras. En esos años, para mi el amor era: ver a mi madre sentada  frente de la máquina de coser a pedal, perdida en su mundo de creatividad; confeccionando ropitas para sus nenes, delantales para cocinar, cortinados o manteles. Era ver a mis padres darse un beso cada vez que papá se iba o venia del trabajo. Era darnos un beso de buenos días y buenas noches entre hermanos y un abrazo y beso a mamá y papá, acompañado de un “Te quiero mucho”. Era ver a mi querido viejo escribir un poema de amor en una servilleta y dejarlo debajo del mate, para que su amada lo encontrase por la mañana al llegar el alba. El amor era sentarnos a la mesa todos juntos cada día y escuchar atentos las anécdotas del papi y su trabajo, sus chistes malos y sus amados tangos; o los planes de mamá de fiestas futuras, compras y costuras. Era admirar la última tarjeta del “Prode” que compró el viejo, siempre soñando con mejores momentos. Era respirar el perfume inusual del “baúl de recuerdos de inmigrante” de mi pobre viejo. Lo mejor de cada cena era reír y aplaudir al llegar el postre a la mesa.

Lunes, 25 Enero 2016 21:59

Gracias Nona

Querida nona, esta mañana encontré tu perfume favorito entre tus cosas. Después de arreglarme lo usé con mesura, tratando de retener en esa diminuta botella todos los recuerdos que tengo de tu vida junto a la mía. El aroma inundó el cuarto y toda la casa. Respire profundamente y en un instante regresé a mi niñez y recordé tus cuidados.

Nona, la reina del hogar. Quien mantenía a toda la familia unida. Quien disipaba las peleas entre hermanos. Quien contagiaba con su risa embriagadora a cada corazón, día a día. Independiente y soñadora, incansable trabajadora.

Recuerdo querer hacer los deberes rápidamente para poder así ir a visitarte. Mientras tomábamos unos mates, con un pedazo de pan, me hablabas de tus historias: de tus amigas a quien siempre visitabas en las buenas y en las malas. De tu familia a quien nunca mas pudiste ver, desde que te fuiste del pago para casarte con un tano muy guapo.

Vivías embriagada por la belleza de las flores de tu jardín, les hablabas como si estas fuesen amigas, tías o hermanas. El jazmín rodeando todo el marco de la puerta que daba al patio, siempre era nuestro tema de conversación favorito. ¡Cuanto me gustaba sentarme cerca de el para disfrutar su aroma! Mientras, vos entrabas a la enorme jaula donde tus palomas, cardenales y canarios te recibían felices. Se posaban en tus hombros y hasta comían de tu mano. Luego, a rezarle a la virgencita del “lugar encantado” al fondo del patio. Las dos arrodilladas por un largo rato, en plegaria. Yo siempre anonadada al ver que cada día decorabas la gruta de una forma mas elaborada. Las mejores flores estaban ahí, en diminutos floreros, también tus alhajas mas bellas, caracoles provenientes de algún viejo viaje y velas eternas. ¡Qué paz, que tranquilidad reinaba en nuestros corazones en esos momentos!

Cada temporada nos regalabas tu propio desfile de moda, luciendo tus últimas adquisiciones, muy orgullosa. Sombreros, chales, tules y flores en tu elaborado estilo de pelo. Siempre elegante, de punta en blanco; siempre oliendo a flores y con aros y anillos acorde al vestuario. Cuando se acercaban las fiestas de fin de año, preparabas el enorme pesebre, el cual siempre ganaba el primer premio en la parroquia del barrio. Organizabas la novena y yo te ayudaba a invitar a todos mis amiguitos para rezar el rosario. Todos juntos orábamos y cantábamos a tu ritmo, frente al famoso pesebre del año. Al final siempre tenías caramelos para tu audiencia y salíamos de tu hogar felices a jugar.

Cada mes me pedías que te acompañase al centro a cobrar tu jubilación y a hacer algunas compras. ¡Qué honor era para mi, poder pasar todo ese tiempo a tu lado! Verte elegir, reír y hablar de tus tiempos pasados, cuando de joven vivías en el centro, trabajando y cuidando a tus dos hijos, ya sin el tano. Siempre me intrigaron tu gran entereza y tus secretas y deliciosas recetas. Nunca te gustó hablar de los tiempos tristes o malos. –Esos ya pasaron, me decías cerrándome un ojo. –Mejor enviamos buenos deseos a todos! Pásame las tarjetas navideñas, que tengo mucha gente a quien enviarles mi amor y apoyo.

Así mi vida, por dos o tres horas cada día, tubo un invaluable baño de sabiduría, al lado de quien fue mi primer modelo de vida. Su estilo, simple, único, orgánico. Completamente centrado en alimentar la paz interior, por siempre me quedó grabado.

Nona, ahora que comienza un nuevo año y ya pasaron los reyes magos, sentí la necesidad de hacerte saber, aunque sea mentalmente, que fuiste el ángel guardián que necesitaba tener en aquellos años, donde lo malo era mejor no recordarlo y aún hoy… no hace falta. Me lo enseñaste. Gracias.

Abrazo de luz y alegrías para ti,
Mónica Elena
© by www.monicaelena.com

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