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Home Salud Decídete Felicidad en Tiempo Festivo
Miércoles, 20 Diciembre 2017 16:14

Felicidad en Tiempo Festivo

 
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Hoy, al igual que cada Sábado, voy a hacer mis compras a la feria del barrio. Que deleite es caminar acompasadamente visitando cada puesto. En ellos un mundo de colores, aromas, texturas, sonidos y sabores inundan de placer todos mis sentidos. Así voy degustando delicias, charlando y riendo con cada persona que vende o compra. Todos parecen estar de buen humor. Me pregunto, si será por los ricos e intoxicantes aromas de frutas y legumbres, o tal vez por los intensos colores de las flores de estación. Lo cierto es que cada sábado por la mañana en la feria del barrio el tiempo parece transcurrir en cámara lenta. Todos viven sin prisa y sin apuro. Tal vez por eso tantas sonrisas. (Saco fotos mentales y las guardo en mi corazón).

Mi lista de productos para adquirir es más extensa que de costumbre, ya que se acercan las fiestas de fin de año y con entusiasmo planeo cocinar mucho para familiares y amigos.

En cada uno de estos puestos callejeros solo aceptan pago en efectivo. Entregando algunos billetes por unas deliciosas uvas y peras, recuerdo palabras de mi padre: -Querida hija, siempre gasta menos de lo que ganas. De esa forma no solo dormirás tranquila, si no que también disfrutaras de tu día y de tu trabajo cotidiano.

Entonces entiendo porque mi ser esta en paz y armonía.

Días pasados una amiga me pidió que la acompañase al Mall (Lugar que habitualmente yo no visito, prefiero en vez, apoyar al los pequeños negocios de mi ciudad) Me asombró lo hermosamente decorado que estaba en ocasión de las fiestas navideñas. Lo que más llamó mi atención, de tan inmenso lugar comercial, fue la forma en que la publicidad de cada local me hacia sentir. Todas las marcas, sin excepción, me estaban vendiendo “Felicidad” en un producto o servicio; en envases muy exóticos o maniquís muy perfectos ¡Esta marca te hará sentir más joven! ¡Esta otra muy sexy! Este aparato te hará sentir aceptado, esta ropa más flaca o más alta. Este servicio te dará la autoestima que no tienes y esta comida chatarra te hará sentir que estas en la cima de tu plenitud gustativa. etc.

He llegado a una conclusión: De la misma forma que me aseguro de comer bien antes de ir al supermercado y así no comprar impulsivamente cosas innecesarias o perjudiciales para mi organismo… Cuando salgo de compras a los grandes centros comerciales tengo que asegurarme de que mi ser ya este Feliz con lo que tiene en este momento; de lo contrario caería en una tentación muy dañina y no solo para mis finanzas. Lo que deseo dar y lo que me hace feliz generalmente no provienen de un shopping center. Se hacen reales en una simple caminata al aire libre, una charla entre amigos o una tarde haciendo guirnaldas con ramas de pinos del jardín. Una deliciosa comida compartida, escuchando a los pibes del barrio cantar villancicos o en un suéter tejido con mucho amor. Creando manualidades con los niños, horneando delicias en días muy fríos o preparando helados caseros en pleno verano. Admirando las estrellas, la luna llena o quedando sin aliento al ver pasar un cometa.

En este tiempo festivo todo cobra mayor intensidad. Solo debo asegurarme que lo que dejo entrar en mi existencia este a tono con mis prioridades de vida. Mi felicidad no está detrás de un escaparate, ni usando una tarjeta de plástico. Mi vida no será más feliz por aceptar la influencia de una propaganda en la revista de modas, en la televisión o la Internet. Mi felicidad esta en las simples cosas que me ofrece la vida, si tan sólo hoy estoy satisfecha. Procuro siempre despedir el año agradecida por todo: Lo bueno que alegró mis días y lo malo que me enseñó lecciones, manteniéndome esperanzada por todo lo que vendrá.

Ya casi estoy terminando con mi lista, cuando un verdulero muy sonriente me ofrece un aromático bouquet de hiervas serranas. Su felicidad es contagiosa al decirme: -Con estas hiervas sus comidas serán un manjar, Señora!

Finalmente completo las compras con un colorido ramillete de flores, pan recién horneado y las aromáticas hiervas serranas. Comienzo mi regreso a casa, saludando a cada vecina y compartiendo alguna que otra receta de cocina en el camino.

En este tiempo navideño las simples cosas y el tiempo y calidez humana, son los regalos más grandes que puedo dar y recibir. Mi vida se llena de verdadera Felicidad cuando siento que en realidad no me hace falta nada, por que todo lo más importante ya lo tengo.

Mil bendiciones para ti y toda tu gente querida, en este tiempo de regocijo.

Mónica Elena por  www.monicaelena.com

 

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