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Un turismos ecologico y
sin stress
Los campos formaban
parte de la estancia jesuita “Nuestra Señora de los
Desamparados”. Cuando los jesuitas fueron expulsados, los
compró Juan Francisco García de Zúñiga en puja con Francisco
de Alzaibar. El primero ofreció menos y consiguió más porque
solicitó a la Junta de temporalidades sita en Buenos Aires
que además agregaran los campos de Timote y Mansavillagra,
utilizados por los religiosos para sus vaquería. Tras su
muerte, la herencia se repartió entre sus once hijos. Uno de
ellos, Tomás, políticamente cambiante, debió huir a Buenos
Aires y vendió su parte, 36 leguas cuadradas, al inglés Juan
Jackson Ball. Repartida en seis partes a su fallecimiento,
uno de sus hijos, Pedro José fundó la estancia Timote en
1854. A finales del XIX adquiere el nombre de San Pedro del
Timote

“ El
Ceibo”
El establecimiento “El
Ceibo” data del año 1849, y está ubicado a 16 kilometros
de la ciudad departamedntal Floridense, 113kms de
Montevideo y se encuentra dedicado al Turismo Rural desde
1995. La estancia posee un entorno agradable donde habitan
una amplia variedad de aves, laguna natural, la que surge de
un afluente del Río Santa Lucía, playa de arena del mismo
río, cascada natural sobre un manto de piedras en su mayoría
geométricas y monte indígena. Toda la orilla del río se
encuentra bordeada por un espeso monte natural de gran
riqueza forestal. La belleza del paisaje, la tranquilidad
que domina la zona y su naturaleza tan pura, invitan al
visitante a recorrer y disfrutar de un entorno alucinante.
Predomina el sonido del agua corriendo entre los guijarros,
y algún pez que salta jugueteando con la corriente mansa,
que junto al cantar de los pajaros pone el toque distinto a
la mañana . Visitar estos lugares es volver a la vida rural
de 1800 o; comida casera, cocina a leña, huerta en el fondo,
muchos dormitorios, baños grandes, galpones de portones, y
techos bajos para entrada de carros y carretas, patio
interior protegido por una glicina. De mas de 150 años. Esta
casona sirvió durante muchos años de sede a un juzgado que
prestaba sus servicios en esa zona de campaña, donde se
inscribían nacimientos, se llevaban a cabo casamientos y en
algunos domingos se oficiaba misa en el patio central,
haciendo que se reuniera la gente de la zona que llegaba a
para el día entre casamientos, bautismos y misas. Hace
algunos años, se decidió hacer de éste un hogar permanente y
volver a dar vida a sus gruesas paredes, ahora con las
comodidades del presente pero siempre respetando "su
majestuosa antigüedad". Atendiendo a cumplir con ese deseo,
se ha buscado y guardado en la memoria para no dejar morir
lo que es parte de la historia del país .

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