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AGOSTO 2010
DE VILLA PANCHA a la
NASA:
¿Será que hay un camino?
Liceales de Juan Lacaze llegan a la NASA con un proyecto de
“Estación espacial en Marte”

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Son ganadores,
aun cuando no pudieron llevarse con su proyecto el primer
premio en la NASA. Como la selección celeste en Sudáfrica,
ellos también defendieron nuestro país con mucha garra y
talento. En mayo de este año, el grupo de estudiantes de Juan
Lacaze, ganaron el denominado Desafío Espacial Latinoamericano,
después de competir con 35 instituciones públicas y privadas
de Latinoamérica. Los liceales, con edades que van de los 13 a
los 17 años, algunos de los cuales ya venían trabajando en
este iniciativa desde 2007, diseñaron una estación espacial, a
la que bautizaron ‘Lamaro’, con base en una órbita de Marte.
En su proyecto debieron contemplar sitios para cultivos, zonas
residenciales, fuentes de energía y hasta los robots que
habitarán en esa estación. La última etapa del proyecto,
precisamente, la llevaron a cabo en Houston, el 30 de julio,
en las instalaciones de la NASA y donde compitieron con su
proyecto en la licitación internacional, frente a 12 grupos de
distintas partes del mundo. El ganador fue aquel quien mejor
logró vender su proyecto y mejor lo defendió, el desafío fue
enorme ya que los chicos tuvieron que manejar datos muy
precisos y mucha información. Antes de trasladarse a Houston
(Texas) tuvieron la maratónica tarea de reunir la cantidad de
U$ 24.000, dinero empleado para solventar los gastos de su
viaje y fue obtenido gracias a la donación generosa de
empresarios y distintos particulares.
Los protagonistas
Tuvimos la
oportunidad de hablar, vía telefónica, con algunos de los
estudiantes uruguayos, también con el cuerpo docente. A pesar
de no haber ganado, mantenían el espíritu muy alto, muy ‘celeste’,
muy optimista y cargado de mucha humildad. La experiencia de
conocer la NASA y sus instalaciones, la competencia en sí
misma y los nuevos conocimientos adquiridos, no solo
académicos, de lugares, de personas y grupos humanos, fue por
unanimidad, lo más sobresaliente para todos ellos, según nos
expresaron.
Gastón Michel
Tiene 17 años y
vive en Villa Pancha, habla con mucho orgullo y conocimiento
de la estación espacial con la que compitieron y menciona
varias áreas importantes que debieron ser contempladas en la
elaboración de la misma, como ser la estructura interna y
externa, aspectos políticos, seguridad, comunidad, etc. En su
caso personal, lo asombró la forma en que fueron recibidos y
como trabajaron en total armonía, aún estando en competencia,
con personas de otros grupos y representantes de otros países:
“Nos ayudamos entre todos, hubo un ambiente de solidaridad muy
grande”, dijo el estudiante a Banda Oriental. Nos comentó
además que “En todas partes nos han recibido muy bien, de EEUU
me impresionó la cantidad de gente que habla español y la
diversidad de la sociedad”.
Elinés Berazategui
Es una chica de
15 años que pese a ser tan joven no desentona con el resto:
se expresa muy bien y nos habla de sus ideas y experiencias
con mucha soltura. En Uruguay reconoce estar siempre muy
activa, hace deportes y estudia inglés. Le tocó en el proyecto
dedicarse a la parte de habitabilidad, cubriendo los aspectos
de energía, alimentos, agua, residuos, etc. Resaltó, como su
compañero, la integración y el ambiente de amabilidad que le
brindaron por doquier, para empezar, en Houston. Disfrutó
mucho la visita a Washington, a donde fueron invitados por las
autoridades consulares, después de finalizada la competencia.
“Fue una experiencia inolvidable, que además me permitió
practicar mi inglés”, nos afirma. La asombró la hospitalidad
de los transeúntes en la capital americana, siempre dispuestos
a ayudarlos y a orientarlos en todo momento.
Jeremy Tairovich, de 15 años, afirmó sin titubear:
“Más allá de la
competencia, nosotros disfrutamos al máximo esta oportunidad”,
nos dijo y la terminó calificando, con mucha madurez, como de
‘irrepetible’. Afirma que seguirá participando de los llamados
grupos ‘Empresas Juveniles’, que según nos comentó, “crecen
cada día más y cuentan con la participación de la juventud en
general, es una realidad, se notan más grupos en las
competencias”.
Gerónimo Olmando
Sin duda,
llegar a la NASA, recorrer sus instalaciones, trabajar con sus
ingenieros, significó algo que, según él nos cuenta, quedará
grabado para siempre en su vida. Nos dice: “Nunca pensamos que
llegaríamos estar involucrados a ese nivel”. “Siempre me gustó
estudiar”, nos dice, y ante la pregunta si sintió nostalgia
de su familia, amigos y del país, respondió: “No tuvimos
tiempo para extrañar, aunque nos comunicábamos todos los días
por Internet, el día que no lo hacíamos eran ellos allá, en
Uruguay, los que se ponían nerviosos”.
Claudia Fleury, Profesora-Adscripta, de Villa Pancha (Ruta 54)
Tanto ella,
como la directora Silvana Casero, tuvieron palabras de elogio
y agradecimiento por el papel cumplido por la embajada de
Uruguay en EEUU, que los ayudó y les resolvió muchos temas,
además de darles consejos que ayudaron a todo el grupo a
moverse con facilidad y cautela en sus recorridos turísticos.
Claudia tiene 26 años trabajando con grupos estudiantiles y
ante la pregunta de que factores consideraba ella incidían en
la formación de jóvenes encaminados al estudio y al éxito, nos
respondió: “La educación no pasa por un plan, pasan por las
ganas y la preocupación de todo el equipo docente de que los
estudiantes salgan adelante”. Agregó: “Los medios masivos
también tienen un rol, estamos muy invadidos por la TV
argentina y eso no es bueno”. “Estos chicos vienen de familias
de ingresos diversos, algunos tienen un nivel básico, otros
están mejor”. “Hay algo que siempre insisto: el rol que
cumplen los padres en impartirles valores, todo influye: cada
docente, en el aula, cada padre, en la casa”. Como los
chicos, resaltó el papel que viene cumpliendo la asignatura
“Empresas juveniles”, que es extra curricular, de asistencia
voluntaria y se dicta fuera del horario liceal. Es el programa
educativo más importante de la Fundación DESEM, participan
jóvenes de entre 15 y 17 años, de centros educativos públicos
y privados de todo el país. Cada Empresa Juvenil es creada y
gestionada por un grupo de entre 15 a 25 jóvenes, que durante
17 semanas de intenso trabajo, fija sus propios objetivos,
elige un producto o servicio para producir, y completa todo el
ciclo que comprende la creación, la administración, la
producción y la liquidación de una empresa real. Banda
Oriental felicita a estos jóvenes, como así mismo a los
docentes que los acompañaron, por dejar bien en alto la
calidad formativa de la juventud uruguaya.
Nota de Redacción: Agradecimiento a la
Sra. Maria Lujan Barceló, Cónsul General en Washington DC.
por su colaboración para el desarrollo de esta nota. |