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Home Tomando Nota Reforma universitaria en el Uruguay
Viernes, 18 de Marzo de 2011 22:37

Reforma universitaria en el Uruguay

por  Solveig Gurgitano
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Dr. Gregory Randall en el Consulado Uruguayo, New York, recientemente. Dr. Gregory Randall en el Consulado Uruguayo, New York, recientemente.

¿Será en el interior del país, donde se implanten los cambios que renueven la universidad pública a nivel nacional?

Objetivo: Masificar la educación avanzada, reduciendo drásticamente los índices de deserción.

  • ‘Campus’ en el interior (con terrenos ya asignados y construcciones en marcha), divididos por regiones y carreras definidas en torno a ejes temáticos.
  • Movilidad y flexibilidad entre carreras e instituciones.
  • Desplazamiento de los estudiantes de la capital al interior, en el caso de algunas carreras.
  • Creación de cargos docentes (83), con dedicación total, que viene atrayendo a profesionales uruguayos que residen en el exterior, y también a algunos extranjeros.
  • Merece mención especial, citar que el actual intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, donó el 50 % de su salario durante su primer período de gobierno, para desarrollo universitario en su departamento.

Los conceptos ‘créditos’ y ‘campus’, aplicados a la enseñanza uruguaya, fueron hasta hace no mucho, algo impensable y sorprendente. Sucede que Gregoy Randall impresiona y asombra desde su nombre, al que nunca nadie imaginaría ligado, ni por asomo, al Uruguay, sin embargo es el actual pro-rector de investigación de la Universidad, presidente de la Comisión Coordinadora del Interior y reside en nuestro país desde 1995. Nacido en New York, creció en Cuba, la que describe en su biografía como el lugar perfecto para desarrollarse como ser humano, jactarse después y contarlo, según se deduce desde el mismo título de su libro: “Estar allí entonces, recuerdos de Cuba, 1969-1983”. No es precisamente la jactancia una característica de su personalidad, por lo que apreciamos en la charla que diera en el Consulado uruguayo de New York, el pasado 19 de febrero. A pocas horas de haber arribado de Montevideo, sobriamente vestido con jean y camisa gris, de la que dejaba sobresalir una libretita de tapas negras que no disimuló, como tampoco el olvido de sus tarjetas de presentación, o no haber traído ejemplares de su libro editado por Trilce, que le valió el rezongo simpático de su hermana, presente en la charla junto a su padre. Sin embargo, trajo consigo las publicaciones de la Universidad  y eso dice mucho de la actual prioridad  y foco en su vida profesional.

Gregory Randall es ingeniero en Telecomunicaciones, doctorado en Informática aplicada en la Universidad de París XI, ha trabajado como docente universitario en Cuba, Francia, Argentina y España; a Estados Unidos viaja una vez al año,  para trabajar académicamente en una universidad de Minneapolis. En parte una excusa, como el mismo lo expresó,  para tomar distancia y alejarse de una agenda muy compleja, como sin duda lo es, estar trabajando en la reforma universitaria. Docente al fin (‘y de los buenos’, agregamos de nuestra parte), en el consulado, después de la introducción que realizó la cónsul Adriana Lissidini, dejó el espacio frente al público, caminó hacia el medio de la sala, y se ubicó más cerca de los presentes, a los que sin duda cautivó con su disertación espontánea, haciendo referencias concretas a hechos, cifras y a anécdotas sobre la universidad uruguaya. “Hay problemas, pero hay buena vibra”, dijo entonces, refiriéndose a la aceptación de cambios y anuncios de aires nuevos para la Universidad de la República, sobre todo por parte del gobierno nacional, con el que se ha reunido en alguna oportunidad.

“Insistimos que los cambios sean en el interior, a pesar de ser allí - prosiguió diciendo-, donde se observan niveles alarmantes de precariedad, con grupos sociales desplazados y donde sólo existe preparación humanística y no científica”. Habló de los objetivos de la universidad:  autonomía, cogobierno, extensión y compromiso social, hizo un repaso histórico, remarcando el hecho de haber sido la primera y única institución de enseñanza terciaria en nuestro país hasta 1985, cuando nace la universidad privada. “Nuestra universidad concentra la mayor parte de la producción científica del país, lo que es casi un monopolio, -y quizás  el único aspecto negativo-, por otro lado implica una responsabilidad muy grande, que debe despertar la conciencia de la nación”, subrayó Randall. Demostrando entusiasmo y una no disimulada simpatía, se refirió al actual gobierno universitario, subrayando el hecho de que por dos períodos consecutivos, el candidato impulsado por el orden estudiantil, es el que ha dominado las elecciones y por tanto Rodrigo Arocena es rector de esa casa de estudios desde el año 2005.

Como parte del rectorado, está comprometido con la reforma universitaria a la que reconoce nada fácil de encarar, por chocar con una estructura feudal, muy arraigada por otra parte. Así se expresó:  “La Universidad se debe al país, por lo tanto, debemos avanzar hacia un país de aprendizaje, donde se masifique la educación avanzada”, prosiguió diciendo: “los cambios nacen de la discusión con la sociedad, sumado a un conjunto de recursos materiales y humanos”. Reconoció cierta frustración, cuando trajo a colación que la modificación de su ley orgánica, lleva años sin lograr un consenso. “En estos momentos, la educación post-secundaria capta sólo el 30% de los jóvenes de entre 18 y 25 años, debemos saltar a un 60%: estamos perdiendo jóvenes por inadecuaciones”.

“Es importante la conexión con otras instituciones (UTU) y que se pueda circular entre carreras, sin encasillamientos, ni etiquetas”. “Nuestro plan apuesta a la transformación por la vía de los hechos, que esperamos cumplir en un plazo de 3 años”. El plan cuenta con un mapa universitario, dividido en regiones (este, noreste y litoral), con ejes temáticos definidos, por ejemplo, turismo como carrera universitaria, es impartido en Maldonado, como así también todo lo que gire en torno a costa y ecología. Mencionó que el actual intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, donó el 50 % de su salario durante su primer período de gobierno, para desarrollo universitario en su departamento, en cambio los empresarios, son más reticentes a la hora de hacer donaciones, con ellos Randall fue muy drástico y crítico cuando dijo: “En la mayoría de los casos, no miran, ni apuestan al futuro”.

“La universidad debe ser articulada de manera tal, que esté al servicio del desarrollo del país”, siguió declarando Randall, concluyendo al respecto: “Existe un alto consenso social en este proyecto y una dosis de esperanza, porque desde el 2005 el Uruguay es un país optimista”. En la tapa de su libro biográfico, se ve un grupo de niños que caminan juntos,  volviendo o yendo a la escuela -no lo podemos precisar-,   avanzan seguros y decididos por un camino agreste, siguiendo las vías de un tren que no asoma, pero que promete llegar algún día. Un paralelismo que bien puede aplicarse al momento por el que atraviesa la universidad pública uruguaya, que todos esperamos siga al servicio del país, con conciencia colectiva, crítica y solidaria, como la de Gregory Randall.

Nota: Por más información sobre la reforma, llamados a cargos y publicaciones, ir a la página de la Universidad:   http://www.universidad.edu.uy
Ultima modificacion el Viernes, 18 de Noviembre de 2011 22:43

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