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MAYO 2010
CATARATAS DEL NIÁGARA
Por Alberto Lombardi

Mágica
vista nocturna de las Cataratas del Niágara, iluminadas.
Las Cataratas del Niágara son un pequeño grupo de
cascadas
situadas en el
río Niágara
en la zona oriental de
América del
Norte, en la frontera entre los
Estados
Unidos y
Canadá.
Situada aproximadamente 236 metros sobre el nivel del mar; su
caída es de aproximadamente 52 metros. Comprenden tres
cataratas: Las «cataratas canadienses» (Ontario),
las «lupas americanas» (Nueva
York) y las más pequeñas, las «cataratas Velo de
Novia». Aunque no tienen una gran altura, son muy amplias, y
son las más voluminosas de América del Norte, al pasar por
ellas toda el agua de los
Grandes
Lagos. Desde que fueron descubiertas por los
colonizadores europeos se han hecho muy populares, no sólo por
su belleza sino también por ser una fuente de
energía
y un desafiante proyecto de conservación medioambiental. Son
un lugar de
turismo
compartido por las ciudades de
Niágara
Falls (Nueva York) y
Niágara
Falls (Ontario).
Las
raíces históricas de las cataratas del Niágara se encuentran
en la glaciación, la cual culminó hace unos 10.000 años. Tanto
la región de los Grandes Lagos de Norteamérica como el
Río Niágara
son efectos de esta glaciación continental. Fue un enorme
glaciar que avanzó sobre el área oriental de Canadá como una
gran excavadora moliendo rocas y suelo, removiéndolos y
profundizando algunos canales de
ríos
hasta convertirlos en
lagos.
De esta manera, aquel pequeño río se convirtió en las
cataratas más conocidas del mundo.

Spanish Aerocar, cable carril que transporta pasajeros desde
el lado canadiense
hasta debajo de las cataratas
Entorno histórico
El nombre «Niágara» es originario de una palabra iroquesa que
significa «trueno de agua». Los habitantes originarios de la
región eran los ongiara, una tribu iroquesa llamada “Los
Neutrales” por los conquistadores franceses, quienes
encontraron en ellos ayuda como mediadores de disputas con
otras tribus. Existe controversia sobre quién fue el primer
europeo en dar una descripción escrita sobre las cataratas. La
zona fue visitada por
Samuel de
Champlain en
1604.
Miembros de su grupo le informaron de la existencia de unas
cataratas espectaculares, que fueron mencionadas en su diario
de viaje, pero nunca vistas por él. Algunos afirman que el
naturalista
Pehr Kalm
hizo la primera descripción de las cataratas durante una
expedición al área a comienzos del
siglo XVIII.
Sin embargo, la mayoría de los historiadores concuerdan en que
el padre
Louis
Hennepin las observó y describió mucho antes, en
1677,
después de haber viajado a la zona con el explorador
René Robert
Cavelier de La Salle. Hennepin también fue el
primero en describir las
cataratas de
San Antonio en
Minnesota.Durante
el
siglo XIX
el turismo las popularizó y era el área más industrializada a
mitad de siglo. La demanda por observarlas hizo que en
1848
se construyera un puente para peatones y luego el Puente de
Suspensión del Niágara de Charles Ellet. Éste fue reemplazado
por el Puente de Suspensión de las Cataratas del Niágara de
John
Augustus Roebling en
1855.
En
1886
Leffert Buck reemplazó el puente de Roebling, construido en
madera y piedra, por uno en donde predomina el acero, que aún
hoy día lleva una línea férrea sobre las cataratas. El primer
puente de acero cercano a las cataratas fue completado en
1897,
hoy conocido como Whirlpool Rapids Bridge. Tiene paso para
vehículos, trenes y peatones entre Canadá y los Estados Unidos
justo por debajo de las cataratas. En
1941
se completó el tercer paso con el puente Rainbow Bridge, que
permite el tránsito de vehículos y de peatones. Especialmente
después de la
Primera
Guerra Mundial, el turismo tuvo un crecimiento
explosivo, ya que los automóviles hacían la llegada hasta las
cataratas mucho más fácil. La historia de las cataratas del
Niágara en el
siglo XX
es en gran parte la de los esfuerzos tendientes a aprovechar
la energía de las cataratas para producir energía hidráulica y
controlar el crecimiento descontrolado tanto del lado
norteamericano como canadiense, que amenazan la belleza
natural del lugar.

Annie Taylor, de 63 años de edad, fue la primera persona en
atravesar las
cataratas como bala humana, y sobrevivió sin daños en 1901.
Las cataratas desafiadas por los intrépidos
En octubre de
1829
Sam Patch
fue la primera persona, que se conozca, en saltar desde las
cataratas canadienses y sobrevivir. Con ello comenzó una larga
tradición de personas que quisieron imitarlo. En
1901
Annie Taylor,
de 63 años de edad, fue la primera persona en atravesar las
cataratas como bala humana, y sobrevivió sin daños. Desde
entonces, otras 14 personas han intentado traspasarlas.
Algunos lo han conseguido sin lastimarse, pero otros se han
ahogado o herido gravemente en el intento. Los supervivientes
han tenido que afrontar cargos en su contra y multas, ya que
es ilegal intentar traspasar las cataratas. El ilusionista
David
Copperfield es el más reciente en sumarse a la
lista de exitosos en traspasarlas en
1990.
Las cataratas ya eran una atracción turística y el lugar
preferido por los estadounidenses que celebran su luna de
miel, pero la cantidad de visitantes creció abruptamente en
1953
después del estreno de Niágara, película protagonizada por
Marilyn
Monroe. En la década de 1980 las cataratas fueron
el lugar elegido para algunas escenas de la película Superman
II. El complejo turístico cercano a las cataratas es el lugar
desde donde se hizo el programa televisivo Wonderfalls a
comienzos del año
2004.
Con el crecimiento del turismo internacional, las visitas
anuales superaron los 14 millones de turistas.-

Impresionante es el espectáculo que nos brinda la naturleza
cuando estamos frente a las Cataratas del Niágara del lado de
Canadá
Visitando las cataratas
Se encuentran a unos 700 kilómetros (440 millas) de New York.
En auto son entre 7 y 8 horas dependiendo del tránsito.
En tren son aproximadamente 9 horas
En avión se cubren en menos de 1 hora.
También está la opción que más recomendamos que es la de ir en
grupo, en excelentes ómnibus que parten del centro de New
York, con guía en español acompañante en todo su recorrido.
Hay opciones desde 4 días con 3 noches hasta de 10 días con 9
noches y muchas de ellas incluyen en su recorrido la ciudad de
Washington, y otras que además visitan toda la parte Este de
Canadá, como Ottawa, Montreal, Toronto y Quebec, lo que sin
duda enriquece el viaje. Hecho de esta manera es más
económico, ya que al ser un grupo aproximado de 40 personas
tienen precios especiales en los hoteles y además el llevar un
guía especializado les hace aprovechar el viaje en su
totalidad. Gracias a que yo lo hice de esta manera hoy puedo
darles una completa información de este maravilloso lugar.
Las Cataratas del Niágara de noche se admiran más desde el
lado canadiense, pues luces artificiales iluminan ambos lados
durante varias horas después del ocaso. En el lado
estadounidense, la Cueva de los Vientos conduce a los
excursionistas a un punto debajo de la caída de agua Velo de
Novia. En el lado canadiense, el Parque Reina Victoria posee
plataformas que ofrecen una espectacular vista a las cataratas
estadounidenses y canadienses. También hay senderos que
conducen a observatorios que producen la ilusión de estar bajo
las cataratas. La cubierta de observación cercana a la
Torre Skylon
ofrece la vista más elevada sobre las cataratas y, hacia el
otro lado, unas espectaculares vistas de la ciudad de
Toronto.
Junto con la
Konica
Minolta Tower, es una de las dos torres en Canadá
con vista a las cataratas. En el río Niágara, la empresa
Niagara River Recreational Trail recorre 32 kilómetros, desde
el fuerte Erie hasta el fuerte George, e incluye muchos sitios
históricos relacionados con la
Guerra de
1812. Los cruceros Maid of the Mist llevan
pasajeros por debajo de las cataratas desde
1846.
El Spanish Aerocar, construído en
1916
a partir del diseño del ingeniero
español
Leonardo
Torres Quevedo es un cable carril que lleva
pasajeros desde el lado canadiense hasta debajo de las
cataratas. Realmente es un hermoso viaje que recomendamos muy
especialmente.
Le recordamos que Ud. estará visitando una frontera entre dos
países. Para apreciar esta maravilla de la naturaleza del lado
canadiense va a necesitar: si es residente o ciudadano de los
Estados Unidos, necesitará portar su pasaporte y si es
extranjero y está de visita en este país, una visa de turista
y su pasaporte de origen serán requeridos. |
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